jueves, 20 de marzo de 2008

Carneblanca


La visualidad inmaculada que proyecta Carne Blanca nos hace de alguna manera desfamiliarizarnos de ella, ya que se torna inaccesible y frágil a nuestro irrumpimiento, esta juega entre el proceso de acercamiento y desconfianza y el de develar, manchar con nuestra intervención aquello que estaba perfecto. Sin embargo los objetos están dispuestos para ser manipulados, como una vitrina que presenta sus productos sin uso alguno, nuevos, empaquetados de esta manera están custodiados y protegidos por la limpieza como barrera. Este trabajo, lo conforman bolsas de raso, están abiertas y tienen una ventana que deja entrever lo que contiene en su interior, son libritos que contienen imágenes obscenas con una grafica infantil, el soporte de estos objetos es una especie de vitrina, la que cubre y deja entre ver los objetos dejando espacio para interactuar con estos.







1 comentario:

ángela dijo...

me acordé de "lo crudo lo cocido y lo podrido" de levi strauss.
;)